Las cámaras multiespectrales son sensores capaces de capturar información en varias longitudes de onda del espectro electromagnético, incluyendo bandas que no son visibles para el ojo humano.
A diferencia de una cámara RGB convencional, que registra principalmente información en rojo, verde y azul, una cámara multiespectral puede incorporar bandas como el infrarrojo cercano o el borde rojo, muy utilizadas para analizar el estado de la vegetación y estudiar diferencias que no siempre pueden apreciarse visualmente. La página actual ya introduce precisamente este enfoque técnico al hablar de distintas longitudes de onda y de bandas como infrarrojo cercano, borde rojo, verde y azul.
En agricultura de precisión, estos sensores permiten obtener información sobre la respuesta espectral de los cultivos y generar mapas que ayudan a identificar variaciones dentro de una parcela.
El análisis multiespectral puede utilizarse para estudiar aspectos como:
Cuando una cámara multiespectral se integra en un dron, es posible capturar información de grandes superficies de forma sistemática y convertir las imágenes obtenidas en mapas o modelos que facilitan el análisis del cultivo.
En esta guía explicamos qué es una cámara multiespectral, cómo funciona, qué bandas puede captar, cómo se realiza un análisis multiespectral con dron y qué debes tener en cuenta para elegir un sensor adecuado.
Una cámara multiespectral registra la energía reflejada por una superficie en varias bandas concretas del espectro electromagnético.
Mientras una cámara RGB convencional trabaja principalmente con los canales rojo, verde y azul, un sensor multiespectral puede incorporar bandas adicionales, como infrarrojo cercano o borde rojo, que permiten analizar diferencias en la respuesta de la vegetación que no siempre son visibles a simple vista. Este enfoque ya aparece en el contenido actual de la página.
El funcionamiento se basa en comparar cómo refleja la luz cada zona del cultivo en distintas longitudes de onda. Esa información puede utilizarse posteriormente para generar mapas, realizar comparaciones entre zonas de una parcela y calcular determinados índices de vegetación.
Una cámara multiespectral no obtiene una única imagen convencional
Cada banda registra información en una franja específica del espectro. Al combinar esas bandas, es posible analizar el comportamiento espectral de la vegetación y detectar diferencias entre distintas zonas del cultivo.
Las plantas no reflejan la energía de la misma forma en todas las longitudes de onda
La respuesta espectral puede variar según factores relacionados con el estado de la vegetación, su estructura o determinadas condiciones de la parcela. Por eso, trabajar con varias bandas aporta información que una imagen RGB por sí sola no puede mostrar.
Después de la captura, las imágenes deben procesarse para convertir los datos obtenidos en información interpretable
El resultado puede representarse mediante mapas, ortomosaicos o índices derivados de las distintas bandas espectrales.
La información multiespectral permite comparar zonas de una misma parcela y estudiar diferencias en el comportamiento del cultivo
El valor del análisis no está únicamente en capturar imágenes, sino en interpretar correctamente los datos obtenidos en función del objetivo del trabajo.
En resumen, una cámara multiespectral transforma la luz reflejada por el cultivo en datos que pueden compararse entre distintas bandas.
Capturar varias bandas permite pasar de una imagen visual del cultivo a un análisis basado en su respuesta espectral.
Las cámaras multiespectrales capturan información en varias bandas concretas del espectro electromagnético. El número y tipo de bandas dependen del sensor utilizado, pero en agricultura es habitual trabajar con combinaciones de azul, verde, rojo, borde rojo e infrarrojo cercano.
Cada una de estas bandas aporta información diferente sobre la forma en la que la vegetación refleja la energía. Al analizarlas de manera conjunta, es posible estudiar variaciones dentro del cultivo que no siempre pueden apreciarse en una imagen convencional.
Su utilidad depende del sensor y del tipo de procesamiento realizado
La banda azul forma parte del espectro visible y puede utilizarse como referencia en determinados análisis de vegetación y composición de imagen.
La banda verde registra la energía reflejada en la zona visible correspondiente a ese color
Puede aportar información complementaria sobre la respuesta de la vegetación y participa en algunos índices y análisis espectrales.
La banda roja es una de las más utilizadas en agricultura de precisión
La vegetación absorbe una parte importante de la radiación en esta zona del espectro, por lo que su comportamiento resulta especialmente útil cuando se compara con otras bandas.
El borde rojo se sitúa entre la zona visible del rojo y el infrarrojo cercano
Es una banda especialmente interesante para estudiar cambios en la respuesta de la vegetación y se utiliza en numerosos sensores multiespectrales orientados a agricultura.
El infrarrojo cercano (NIR) no es visible para el ojo humano, pero resulta fundamental en muchos análisis de vegetación
La forma en la que las plantas reflejan esta parte del espectro permite compararla con bandas visibles para generar distintos índices de vegetación.
Por eso, antes de elegir un sensor conviene analizar qué información se necesita obtener y qué combinación espectral ofrece cada equipo.
Más bandas no significa necesariamente un análisis mejor: lo importante es que el sensor capture las longitudes de onda adecuadas para el objetivo del trabajo.
Una cámara multiespectral permite analizar cómo responde la vegetación en diferentes bandas del espectro y comparar esa respuesta entre distintas zonas de una parcela.
El objetivo no es obtener simplemente una imagen con colores diferentes, sino transformar la información capturada por el sensor en datos que ayuden a identificar variaciones en el comportamiento del cultivo.
En el contenido actual ya se plantea esta utilidad para evaluar el vigor y el estado de la vegetación y para detectar diferencias antes de que resulten evidentes en una imagen convencional.
Permite estudiar diferencias en el desarrollo de las plantas
La respuesta espectral permite estudiar diferencias en el desarrollo de las plantas dentro de una misma parcela. Esto ayuda a localizar zonas con un comportamiento distinto y a comparar su evolución a lo largo del tiempo.
Un cultivo no suele presentar exactamente las mismas condiciones en toda su superficie
El análisis multiespectral puede ayudar a identificar patrones y áreas que presentan una respuesta diferente al resto, facilitando una evaluación más detallada de la parcela.
Las imágenes multiespectrales pueden servir como indicador
Los cambios en la respuesta espectral de la vegetación pueden servir como indicador para localizar zonas que requieren una revisión más detallada.
Una imagen multiespectral no determina por sí sola la causa de una anomalía, pero puede ayudar a señalar dónde conviene investigar.
Vuelos en diferentes momentos de la campaña
Cuando se realizan vuelos en diferentes momentos de la campaña, los datos pueden compararse para estudiar cómo evoluciona una parcela. Esto permite observar cambios en el comportamiento de la vegetación y localizar zonas cuya evolución sea diferente de la esperada.
Mapas multiespectrales
Los mapas derivados de imágenes multiespectrales pueden utilizarse como una fuente adicional de información dentro de un flujo de trabajo de agricultura de precisión. Su utilidad aumenta cuando los datos se interpretan junto con observaciones de campo y otra información agronómica disponible.
La cámara multiespectral no sustituye la interpretación agronómica: permite localizar diferencias y aportar información objetiva para decidir dónde analizar con mayor detalle.
Los índices de vegetación son cálculos realizados a partir de la información registrada en distintas bandas espectrales.
Su objetivo es facilitar la interpretación de los datos capturados por una cámara multiespectral y representar determinadas diferencias de la vegetación mediante valores o mapas.
Uno de los más conocidos es el NDVI, aunque no es el único. La elección del índice depende de las bandas disponibles en el sensor y del tipo de análisis que se quiera realizar.
El NDVI (Normalized Difference Vegetation Index) combina información del rojo y del infrarrojo cercano
Se utiliza habitualmente para analizar diferencias relacionadas con el vigor y la actividad de la vegetación y para comparar distintas zonas dentro de una parcela. El resultado suele representarse mediante un mapa que facilita la identificación de variaciones espaciales en el cultivo.
Los sensores que incorporan una banda de borde rojo permiten calcular índices que utilizan esa región del espectro
Estos índices pueden aportar información complementaria al NDVI y resultar útiles cuando se quiere estudiar con mayor detalle determinadas variaciones de la vegetación.
Dependiendo de las bandas disponibles, pueden calcularse otros índices orientados a analizar distintos aspectos del cultivo
No todas las cámaras permiten obtener los mismos índices, ya que cada modelo puede disponer de una combinación diferente de bandas espectrales.
Un índice no debe interpretarse de forma aislada
Un valor diferente puede indicar que existe una variación en la respuesta espectral de la vegetación, pero no explica automáticamente la causa.
Por eso, los mapas de índices deben analizarse teniendo en cuenta:
Los índices de vegetación simplifican la información multiespectral, pero su valor depende de una correcta interpretación del cultivo y del contexto de la parcela.
El análisis multiespectral con dron combina la captura aérea de imágenes con sensores multiespectrales y el posterior procesamiento de los datos obtenidos.
El objetivo es generar información georreferenciada que permita analizar cómo varía la respuesta espectral del cultivo dentro de una parcela.
Antes de capturar las imágenes es necesario definir la zona de trabajo y planificar el vuelo
Aspectos como la altura, el solape entre imágenes, la velocidad y las condiciones ambientales influyen en la calidad del resultado final. Una planificación adecuada permite obtener una cobertura homogénea de la parcela y facilita el procesamiento posterior.
Durante el vuelo, la cámara registra imágenes en las diferentes bandas disponibles
Cada captura incorpora información espectral que posteriormente puede relacionarse con su posición sobre el terreno. La calidad de esta fase es fundamental, porque cualquier error en la captura puede afectar al análisis posterior.
Comparar correctamente la información obtenida
Para comparar correctamente la información obtenida, puede ser necesario aplicar procesos de calibración radiométrica según el sensor y el flujo de trabajo utilizado. El objetivo es reducir la influencia de cambios en las condiciones de iluminación y mejorar la consistencia de los datos.
Representación de la superficie georreferenciada
Las imágenes individuales se procesan para generar un ortomosaico, es decir, una representación continua y georreferenciada de toda la superficie analizada.
A partir de este producto pueden visualizarse las distintas bandas y realizarse cálculos adicionales.
Muestran diferencias en la parcela
Una vez procesadas las imágenes, pueden calcularse índices de vegetación y generar mapas que representen las diferencias detectadas dentro de la parcela. Estos mapas permiten localizar zonas con comportamientos distintos y facilitan su comparación.
El último paso consiste en interpretar los mapas obtenidos
Los datos multiespectrales permiten señalar diferencias y patrones, pero deben analizarse en relación con el cultivo, el momento de la campaña y el objetivo del trabajo. Cuando sea necesario, la información obtenida debe contrastarse con observaciones realizadas directamente en campo.
Un análisis multiespectral con dron no termina al realizar el vuelo: la calidad del resultado depende de la planificación, la captura, el procesamiento y la interpretación de los datos.
Las cámaras multiespectrales se utilizan para analizar variaciones dentro de los cultivos y generar información que ayude a interpretar mejor el estado de una parcela.
Su principal ventaja es que permiten observar diferencias en la respuesta espectral de la vegetación que no siempre son evidentes en una imagen RGB convencional.
Evolución del cultivo
El análisis multiespectral permite comparar el comportamiento de distintas zonas de una parcela y localizar áreas con una respuesta diferente. Esto puede utilizarse para estudiar la evolución del cultivo a lo largo de la campaña y detectar cambios que convenga revisar con mayor detalle.
Pueden estar relacionadas con diferentes causas
Las diferencias espectrales pueden ayudar a señalar zonas donde la vegetación presenta un comportamiento distinto al resto. Estas anomalías pueden estar relacionadas con diferentes causas, por lo que los datos deben interpretarse junto con observaciones de campo y otra información agronómica.
Analiza la disponibilidad del agua
Determinados sensores y combinaciones de datos pueden aportar información útil para analizar diferencias relacionadas con la disponibilidad de agua y la respuesta de la vegetación.
Realiza el histórico del cultivo
Cuando la resolución espacial del sensor y el vuelo son adecuados, las imágenes pueden utilizarse en trabajos de conteo, seguimiento de emergencia o análisis de parcelas experimentales.
Los mapas multiespectrales facilitan la identificación de patrones espaciales
Esto permite localizar zonas homogéneas y zonas con comportamientos distintos, lo que puede ayudar a orientar inspecciones, muestreos o análisis posteriores
La información multiespectral permite comparar tratamientos
En proyectos de I+D y ensayos de campo, la información multiespectral permite comparar tratamientos, variedades o zonas de estudio utilizando datos obtenidos de forma sistemática. En este tipo de trabajos puede ser especialmente importante la resolución espacial, el número de bandas disponibles y la consistencia entre vuelos.
El valor de una cámara multiespectral no está en detectar automáticamente un problema concreto, sino en mostrar diferencias que ayudan a decidir dónde observar, comparar y analizar con mayor profundidad.
Una cámara RGB y una cámara multiespectral pueden capturar imágenes de una misma parcela, pero no registran el mismo tipo de información. La diferencia principal está en las bandas que utiliza cada sensor y, por tanto, en el tipo de análisis que permite realizar después.
Imágenes similares a las que percibe el ojo humano
Una cámara RGB registra información en tres canales visibles:
Con ellos genera imágenes similares a las que percibe el ojo humano.
En agricultura, una cámara RGB puede resultar muy útil para inspección visual, documentación, generación de ortomosaicos y determinados análisis basados en forma, textura o resolución espacial.
Una cámara multiespectral incorpora varias bandas específicas y puede registrar información fuera del espectro visible
Además de bandas como rojo, verde o azul, puede incluir borde rojo e infrarrojo cercano, lo que permite estudiar la respuesta espectral de la vegetación y calcular distintos índices.
No existe una respuesta única
Si el objetivo principal es disponer de imágenes visuales de alta resolución, realizar inspecciones o documentar el estado de una parcela, una cámara RGB puede ser suficiente.
Si el trabajo requiere analizar cómo responde la vegetación en distintas longitudes de onda, generar índices o estudiar variaciones espectrales, una cámara multiespectral ofrece información adicional.
En muchos trabajos ambos tipos de captura son complementarios. De hecho, algunos de los equipos presentes actualmente en vuestra página combinan sensores multiespectrales y RGB en una misma solución. Por ejemplo, el contenido actual describe la Sentera 6X con sensores multiespectrales y un sensor RGB.
La cámara RGB muestra principalmente cómo vemos el cultivo; la cámara multiespectral permite analizar cómo responde en diferentes bandas del espectro.
Las cámaras multiespectrales y las hiperespectrales trabajan con información del espectro electromagnético, pero no capturan los datos con el mismo nivel de detalle.
La diferencia principal está en el número y la anchura de las bandas espectrales que registra cada tecnología.
Una cámara multiespectral captura un número limitado de bandas seleccionadas
En agricultura, estas bandas suelen incluir combinaciones de azul, verde, rojo, borde rojo e infrarrojo cercano.
Su principal ventaja es que ofrece una relación muy equilibrada entre:
Por eso, es una de las tecnologías más utilizadas en agricultura de precisión.
Firma espectral mucho más detallada
Una cámara hiperespectral registra muchas más bandas, normalmente mucho más estrechas y próximas entre sí. Esto permite obtener una firma espectral mucho más detallada de los materiales analizados. A cambio, genera un volumen de datos mayor y suele requerir un procesamiento y una interpretación más especializados.
Depende del objetivo del proyecto
Si se necesita realizar análisis agrícolas habituales, comparar zonas de una parcela, calcular índices o trabajar con flujos de datos relativamente ágiles, una cámara multiespectral suele ser suficiente.
Si el objetivo requiere distinguir diferencias espectrales muy concretas o realizar investigación avanzada, una cámara hiperespectral puede aportar información adicional.
La tecnología hiperespectral aporta más detalle espectral; la multiespectral suele ofrecer un equilibrio más práctico entre información, procesamiento y uso operativo.
Elegir una cámara multiespectral no debería depender únicamente del número de bandas o de la resolución del sensor.
La opción más adecuada depende del tipo de análisis que se quiera realizar, la plataforma aérea utilizada, la superficie de trabajo y el flujo de procesamiento previsto.
El primer aspecto que conviene revisar es qué bandas captura el sensor
No todos los proyectos necesitan la misma combinación espectral. Si el trabajo requiere determinados índices o análisis, la cámara debe disponer de las bandas necesarias para generarlos.
Por eso, más bandas no significa automáticamente una mejor elección.
La resolución determina el nivel de detalle con el que pueden observarse los elementos de la parcela
Puede ser especialmente importante en trabajos como conteo de plantas, análisis de parcelas pequeñas o estudios donde se necesite distinguir objetos de reducido tamaño.
Antes de elegir el sensor hay que comprobar su compatibilidad con la plataforma aérea
El peso, las conexiones, la alimentación, el sistema de montaje y la integración con el dron pueden condicionar qué cámaras pueden utilizarse. También conviene valorar si se busca un sistema integrado listo para volar o una cámara que permita configuraciones más flexibles.
La calibración puede ser un factor importante
En trabajos donde se quiera comparar información obtenida en diferentes vuelos, la calibración puede ser un factor importante. Conviene valorar qué sistemas incorpora el sensor para controlar las variaciones de iluminación y qué procedimiento requiere dentro del flujo de trabajo.
El tipo de explotación también influye en la elección
Una solución adecuada para grandes superficies y vuelos frecuentes puede no ser la misma que la utilizada en parcelas experimentales, investigación o trabajos muy especializados. Aquí deben valorarse conjuntamente la autonomía de la plataforma, la resolución necesaria y el volumen de datos que se generará.
La captura es solo una parte del flujo de trabajo
Antes de elegir una cámara multiespectral conviene comprobar cómo se procesarán las imágenes, qué software es compatible y qué productos finales se necesitan obtener. Un sensor capaz de generar más información también puede requerir mayores recursos de almacenamiento, procesamiento e interpretación.
Este debería ser el criterio principal
Antes de comparar modelos conviene responder a una pregunta:
¿Qué información necesito obtener del cultivo?
A partir de ahí se pueden determinar las bandas, resolución, integración y características que necesita el sistema.
La mejor cámara multiespectral no es necesariamente la que ofrece más prestaciones, sino la que proporciona los datos adecuados para el objetivo del proyecto y se integra correctamente en el flujo de trabajo.
Una vez definidos el objetivo del análisis, las bandas necesarias, la resolución y la compatibilidad con la plataforma aérea, ya tiene sentido comparar cámaras multiespectrales concretas.
Encaja especialmente bien cuando se busca una solución integrada de dron y captura multiespectral
Su principal ventaja dentro de esta comparativa no es ofrecer la mayor flexibilidad espectral, sino simplificar el flujo de trabajo al integrar la plataforma aérea y el sistema de captura en un mismo equipo.
Adecuado para: trabajos en los que se priorizan integración, agilidad y facilidad de despliegue.
Está orientada a trabajos donde la resolución espacial tiene un peso importante
5 sensores multiespectrales de 3,2 MP y un sensor RGB de 20,1 MP, y destaca aplicaciones como conteo de plantas, análisis de parcelas pequeñas y generación de ortomosaicos de alta resolución.
Adecuada para: conteo de plantas, ensayos y trabajos donde sea necesario distinguir detalles pequeños dentro de la parcela.
Planteada como una solución para trabajos que necesitan combinar información multiespectral con una elevada resolución espacial
MicaSense es el estándar en fiabilidad y precisión radiométrica. Su fortaleza es la modularidad para construir un sistema a medida.
RedEdge-P (clásica): Perfecta para análisis de vigor (NDVI, NDRE).
RedEdge-P Blue: Especializada en análisis de agua y zonas costeras.
RedEdge-P Green (novedad): La especialista en calidad, maduración y estrés diario (PRI).La combinación de estas cámaras ofrece una flexibilidad espectral inigualable, siendo la elección para quien necesita ir más allá de los índices estándar.
Adecuada para: proyectos agrícolas y de investigación que necesitan un flujo multiespectral más configurable que el de un sistema completamente integrado.
Solución complementaria para ampliar el número de bandas disponibles
Dentro de configuraciones de doble o triple cámara, con sistemas que pueden alcanzar entre 10 y 15 bandas, y lo presenta como un enfoque intermedio entre el multiespectral convencional y soluciones de mayor complejidad espectral.
Adecuada para: proyectos que necesitan ampliar la información espectral disponible y realizar análisis más especializados.
Configuración de 15 bandas
Para proyectos donde el número de bandas y el detalle espectral tengan una importancia especial, evitando definirla simplemente como “mejor” que otras soluciones.
Adecuada para: trabajos avanzados de análisis multiespectral donde se necesite una mayor variedad de bandas.
Combina captura multiespectral con información térmica y RGB
Adecuada para: proyectos donde interese combinar información espectral y térmica dentro del mismo flujo de captura.
No existe una única cámara multiespectral adecuada para todos los trabajos. La elección depende de si se priorizan integración, resolución espacial, número de bandas, información térmica o flexibilidad del sistema.
Las diferencias entre unas cámaras multiespectrales y otras no se reducen al número de bandas.
También conviene comparar el tipo de integración, la resolución espacial, la posibilidad de combinar distintos tipos de captura y el objetivo principal del proyecto.
La tabla no pretende establecer una cámara ganadora
La elección debería partir siempre de estas preguntas:
La comparativa sirve para reducir opciones, pero la elección final debe hacerse en función del tipo de datos que necesita el proyecto, no únicamente de las especificaciones del sensor.
Una cámara multiespectral es un sensor que captura imágenes en varias bandas concretas del espectro electromagnético.
Además de bandas visibles como rojo, verde o azul, puede registrar otras como borde rojo o infrarrojo cercano, utilizadas para analizar la respuesta espectral de la vegetación.
Se utiliza para estudiar diferencias dentro de un cultivo y generar información que ayude a analizar su variabilidad.
Puede emplearse para seguimiento del vigor, identificación de zonas con comportamiento distinto, estudios de riego, conteo de plantas, ensayos y otros trabajos de agricultura de precisión.
Una cámara RGB registra principalmente rojo, verde y azul y genera imágenes similares a las que percibe el ojo humano.
Una cámara multiespectral incorpora bandas adicionales, algunas fuera del espectro visible, que permiten realizar análisis espectrales y calcular determinados índices de vegetación.
Depende del modelo.
En agricultura es habitual encontrar combinaciones de azul, verde, rojo, borde rojo e infrarrojo cercano. Algunos sistemas incorporan bandas adicionales o combinan la captura multiespectral con sensores RGB o térmicos.
El NDVI es un índice de vegetación calculado a partir de información del rojo y del infrarrojo cercano.
Se utiliza habitualmente para representar diferencias en la respuesta de la vegetación y comparar distintas zonas de una parcela.
Es un flujo de trabajo en el que un dron equipado con un sensor multiespectral captura imágenes de una superficie.
Posteriormente, esas imágenes se procesan para generar productos como ortomosaicos, mapas de bandas o índices de vegetación que pueden utilizarse para analizar diferencias dentro del cultivo.
No necesariamente.
La cámara puede ayudar a localizar zonas con una respuesta espectral diferente, pero esa diferencia no identifica por sí sola la causa.
La interpretación debe realizarse teniendo en cuenta el cultivo, el momento de la campaña, las condiciones de la parcela y, cuando sea necesario, observaciones de campo.
Depende del objetivo del trabajo, las bandas necesarias, la resolución requerida y la compatibilidad con la plataforma aérea.
También conviene valorar el peso del sensor, el sistema de montaje, la calibración, el software y el volumen de datos que se generará.
La tecnología multiespectral trabaja con un número limitado de bandas seleccionadas y suele ser más sencilla de integrar y procesar.
La hiperespectral registra muchas más bandas y aporta mayor detalle espectral, pero normalmente requiere flujos de trabajo más especializados.
No existe una única opción mejor para todos los proyectos.
La elección depende de si se prioriza integración, resolución espacial, número de bandas, información térmica, facilidad de uso o flexibilidad del sistema.
No todos los proyectos requieren el mismo tipo de sensor ni la misma configuración. Las bandas espectrales, la resolución, la plataforma aérea, el tipo de cultivo y el flujo de procesamiento determinan qué cámara multiespectral puede resultar más adecuada en cada caso.
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